Cuando seas pobre

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yli es mi historia
Fluffy (mi amigo de siempre y fiel corcel) y yo

Cuando era ni帽o, con casi ocho a帽os, me preguntaba qu茅 pedir铆a para mi cumplea帽os. 鈥溌縌u茅 es un buen regalo? Ocho siente que deber铆a ser importante ". Me pregunt茅 y reflexion茅 sobre ello durante semanas antes de finalmente decidirme por un unicornio. almohada para mascotas. Lo hab铆a visto en televisi贸n por unos veinticinco d贸lares. Nunca antes hab铆a podido comprar un juguete que hab铆a visto en la televisi贸n, 隆pero tal vez para mi cumplea帽os ser铆a diferente!

Lleg贸 mi cumplea帽os y mi pap谩 me pregunt贸 qu茅 quer铆a. Con cautela, le dije lo que hab铆a decidido. 脡l asinti贸 con la cabeza sin mirarme y luego me dirig铆 a la escuela. Cuando regres茅, 茅l estaba de pie en la cocina con una bolsa de pl谩stico en la encimera. 隆Dentro estaba el regalo que hab铆a pedido! Una mascota de almohada de unicornio p煤rpura, exactamente como la hab铆a visto en la televisi贸n. 

Estaba extasiado, sobre la luna de tener a este compa帽ero de toda la vida; Lo llam茅 Fluffy. Todav铆a lo tengo hasta el d铆a de hoy, y duermo con 茅l todas las noches. 隆Nunca ha tenido una l谩grima ni un desgarro, y todav铆a tiene los dos ojos!

Cuanto m谩s miro hacia atr谩s en este recuerdo, m谩s cosas noto sobre lo que sucedi贸 el resto del d铆a. Sobre todo, lo que me molest贸 al final de la noche: no recib铆 un pastel de cumplea帽os. Cenamos en la casa de mis abuelos, tomamos paletas heladas y cantamos feliz cumplea帽os antes de abrir los escasos regalos que recib铆. 

Cuanto m谩s pasa el tiempo y m谩s recuerdo ese cumplea帽os, m谩s examino la idea de que ten铆a dinero para un pastel de cumplea帽os o un regalo. Mi familia no pod铆a permitirse el lujo de conseguirme los dos. Cuando me di cuenta de esto, comenc茅 a pensar en otras cosas que podr铆an haber apuntado a esta verdad. 

Durante la Navidad, siempre recib铆a algunos regalos menos que mi hermana. Mi cumplea帽os fue solo unas semanas antes de las vacaciones, por lo que mis padres tuvieron que echar mano de ese dinero para comprarme un regalo de cumplea帽os.

Durante el D铆a de Acci贸n de Gracias, obtuvimos ingredientes para la cena familiar en las campa帽as de recolecci贸n de alimentos que se llevan a cabo en las iglesias. Com煤nmente, com铆amos pavos rellenos y alimentos enlatados que solo necesitaban ser calentados. Cuando fuimos por primera vez a la tienda a comprar ingredientes de acci贸n de gracias, recetas escritas e impresas al azar esparcidas sobre la mesa en casa, fue una ocasi贸n trascendental para mis padres.

Cuando estaba en la escuela primaria, ninguno de mis amigos hab铆a o铆do hablar del jugo de manzana y uva. Mi mam谩 lo obtuvo de Women, Infants and Children, un programa de nutrici贸n del gobierno para mujeres de bajos ingresos, y ninguno de sus padres fue all铆. Ninguno de ellos sab铆a siquiera qu茅 era eso, mientras que los hab铆a visitado en muchas ocasiones para elegir qu茅 cereal quer铆a. 

Toda mi familia ten铆a tarjetas de la biblioteca y sol铆amos alquilar pel铆culas de all铆 en lugar de Redbox o Blockbusters. Tampoco llegamos a comprar libros, siempre alquil谩ndonos y asegur谩ndonos de que fueran renovados antes de que se pudiera cobrar alguna tarifa.

A lo largo de los a帽os, mi familia alcanz贸 un punto de mayor estabilidad y comodidad financieras. No tengo que preocuparme por recibir un pastel o un regalo, o de d贸nde vendr谩 nuestra pr贸xima comida. Pero cuando miro mi vida, me doy cuenta de los efectos que ha tenido mi infancia en m铆. 

Fluffy ha estado conmigo todas las noches desde que lo recib铆 en mi octavo cumplea帽os, pero a lo largo de los a帽os ha ganado muchos amigos. Con casi dieciocho a帽os, duermo con m谩s animales de peluche de los que puedo contar. Todos tienen nombre y si alguien intentara quitarme uno, no creo que pudiera dormir c贸modamente. 

El acaparamiento es una palabra ligera para lo que lucho en la actualidad. Siempre deseo m谩s cosas y necesito conseguirlas de inmediato. Hacer un pedido en l铆nea es dif铆cil para m铆, porque tarda mucho en llegar. Comprar cosas en una tienda significa que puedo guardarlas tan pronto como las compro. 

Mi acaparamiento y mi incapacidad para dejar ir las cosas es una lucha constante en mi vida, pero estoy agradecido de que lucho por tener demasiadas cosas en lugar de muy pocas. Me siento privilegiado de tener los problemas que tengo, incluso mientras sigo resolvi茅ndolos.